Uber ha anunciado sus resultados, y aunque no han sido tan abultados como todos esperaban y han castigado a la compañía con una caída del 8,5% en sus acciones en la sesión previa a la apertura, el servicio de coches con conductor ha aprovechado la presentación del cuarto trimestre fiscal para hacer un anuncio más que interesante: la ampliación de las operaciones con sus coches autónomos a más regiones… incluyendo Madrid.
El plan es sencillo sobre el papel: Uber quiere convertirse en la empresa más grande de transporte autónomo para 2029, y para ello tiene que acelerar sus planes de despliegue a muchas más capitales del mundo, haciendo una apuesta seria y, a la vez, convenciendo tanto a usuarios como reguladores de ello.
Para alcanzar dicha meta, necesita no solo que los usuarios vean con buenos ojos este tipo de transporte, también el aval de los reguladores (que veremos dadas las tensiones previas con los Taxis en países como España) y, sobre todo, dinero.
Esto último no parece ser un problema a juzgar por las declaraciones de su CEO, Dara Khosrowshahi, quien ha apuntado que la compañía entra «en 2026 con un rápido crecimiento de los ingresos, un importante flujo de caja y un camino claro para convertirnos en el mayor facilitador de viajes en vehículos autónomos del mundo».
Expansión global del taxi autónomo de Uber en 2026

De momento, el despliegue de los viajes autónomos de Uber ha sido tímido, pero constante, y lo cierto es que es la compañía con mayor presencia a día de hoy con esta tecnología en diferentes puntos del globo. A día de hoy, Uber ofrece este servicio de forma reducida en algunas ciudades de Estados Unidos, incluyendo Atlanta, Austin, Dallas o Phoenix, y también en Abu Dabi y Dubái, pero no Europa.
Esto va a cambiar, puesto que como decimos, la compañía ha anunciado que traerá sus coches autónomos a Madrid, Hong Kong, Houston, Múnich, Zúrich y Londres, además de seguir ampliando el número de ciudades en Estados Unidos en las que ofrece este servicio.
Sobre cuándo y cómo llegarán los Uber autónomos a Madrid es todavía un misterio, pero si tuviésemos que apostar, seguramente lo haría con un lanzamiento tímido que generase la expectación suficiente como para ganarse el interés y curiosidad de los conductores… y quizás de los reguladores, aunque ese es su mayor escollo para un despliegue masivo. Bueno… y la guerra eterna con el Taxi.
Sea en Hong Kong, Madrid o Londres, los planes de Uber pasan por alcanzar una flota global de 20.000 de estos vehículos. Y eso no es un hito fácil ni rápido de alcanzar.

