Stranger Things ha regresado con una temporada cargada de revelaciones, todas impactantes. A mostrar la forma en que Hawkins ahora se encuentra en cuarentena y convertido en puerta al infame Mundo del Revés, hasta el verdadero plan de su villano central. Eso, pasando por las nuevas capacidades de Will (Noah Schnapp), los descubrimientos de Robin (Maya Hawke) y hasta qué es lo que esconde la base militar de Hawkins. Lo cierto es que la entrega final de la gran serie insigne de Netflix no deja de sorprender y por buenas razones.
Pero uno de los puntos que más ha emocionado a los fanáticos ha sido un punto que, desde el final de la anterior temporada, ha mantenido en vilo a todos los seguidores del programa. Se trata de lo ocurrido con Max (Sadie Sink), que sobrevivió apenas a un ataque de Vecna (Jamie Campbell Bower). No obstante, a pesar de salvar la vida, el personaje cayó en un profundo coma del que no despertó para el final de la cuarta temporada.
Por lo que durante los últimos tres años, la gran pregunta fue qué ocurriría con Max en la más reciente entrega. Una cuestión de la que había pocos indicios —el estado de Max parecía ser tan grave como para ser permanente— y que no ha sido resuelta en los primeros dos capítulos de temporada. Todavía peor, en ambos episodios, Max parecía continuar al borde de la muerte y sin posibilidades de volver a la vida. Hasta un giro sorprendente mostró qué sucedía con el personaje.
Max está viva y consciente, pero de una manera particular

El querido personaje de Sadie Sink vuelve a Stranger Things en el final del episodio 3, en el que puede vérsele acechando a Holly (Nell Fisher). El lugar en que se encuentran ambas es indeterminado y es necesario esperar hasta el capítulo cuatro para obtener más detalles acerca del tema. Y ha resultado ser el paisaje mental de Vecna. En otras palabras, luego de enfrentarse al villano, la consciencia de la chica, quedó capturada en los recuerdos de la criatura. Pero en especial, en el mundo mental creado para mantener a buen resguardo a los niños que secuestrará de Hawkins, la primera Holly Wheeler.
Todo lo anterior, se descubre en una larga conversación entre ambas chicas, una vez que Max consigue que Holly abandone la casa de los Creel, centro del espacio mental de Vecna. Para eso, la niña recorre el bosque, hasta descubrir a Max, que de inmediato le explica que ambas se encuentran atrapadas en un lugar atemporal controlado por Vecna. A la explicación, Holly llama al misterioso territorio, el Camazotz, en referencia al planeta oscuro del libro Una arruga en el tiempo de Madeleine L’Engle.

Sin embargo, además de un lugar intangible, la propia Max lo describe como la prisión de Vecna. En esencia, su mente está atrapada en los recuerdos del villano, mientras que su cuerpo permanece en Hawkins en coma. Holly —secuestrada de la casa familiar en una aterradora escena— se encuentra en una situación similar. Su mente está en el recuerdo de la casa de Henry en Hawkins en 1959. No obstante, su forma física está en otro lugar del Mundo del Revés, llena de la sustancia viscosa que Vecna le proporcionó a Will fuera de pantalla en la primera temporada. Una secuencia que puede verse en los cinco minutos iniciales del primer capítulo.
El motivo por el que Max sigue en coma
Max ha estado intentando escapar de este paisaje mental desde el final de la cuarta temporada. Encontró refugio en una serie de cuevas dentro de un recuerdo que Vecna se niega a enfrentar. Sea cual sea el plan de Vecna, Max revela que necesita 12 niños para lograrlo. Cada vez que se lleva a uno, se abre una nueva puerta al Mundo del Revés. Cuando se llevó a Max, emergió la cuarta puerta.
Por lo que de ahora en más, Max debe encontrar la manera de regresar a nuestro mundo. Además, descubrir qué es el recuerdo que Vecna no puede afrontar, un detalle que permitiría sin duda a los héroes de Hawkins tener un arma en su contra. Sucesos, sin duda, que deberán afrontar en el Volumen II, a estrenarse por Navidad.

