¿Qué está pasando con Windows 12? El motivo por el que Microsoft ha frenado su lanzamiento

¿Qué está pasando con Windows 12? El motivo por el que Microsoft ha frenado su lanzamiento

El ruido sobre Windows 12 ha chocado de frente con la realidad de los calendarios de Microsoft. A pesar de las filtraciones que daban por hecho un lanzamiento inminente en 2026, los planes de Redmond apuntan en una dirección distinta. La compañía ha dejado claro que la prioridad es Windows 11, y el rastro de las compilaciones internas confirma que no habrá un salto de numeración este año.

Hace unos días, una publicación en la versión alemana de PC World adelantaba que Windows 12 se lanzaría este año y estaría enfocado a la IA. El rumor se volvió viral y algunos acusaban a Microsoft de apostar por una nueva versión en lugar de resolver el desastre que dejaron las últimas actualizaciones de Windows 11. Afortunadamente para algunos, este reporte es falso y no hay evidencia que sustente un despliegue en 2026.

La prueba definitiva de este frenazo está en el desarrollo de Windows 11 26H2. Microsoft ya trabaja en esta actualización de cara a la segunda mitad de 2026, lo que anula logísticamente la posibilidad de un Windows 12 a corto plazo. En términos estratégicos, no tiene sentido lanzar un nuevo sistema operativo cuando la industria experimenta una crisis de memoria que impide actualizar los ordenadores.

Windows 11 26H2 no es un parche menor de mantenimiento; implica cambios estructurales en el núcleo del sistema y optimizaciones críticas para chips de arquitectura ARM. Microsoft necesita que su sistema actual sea impecable antes de siquiera sugerir un cambio de nombre, especialmente tras las críticas recibidas por las inconsistencias visuales y de rendimiento en sus primeras versiones.

Windows 11 26H2 tendrá funciones que se esperaban en un nuevo sistema operativo

Las compilaciones de prueba de Windows 11 Insider ya muestran funciones que originalmente se atribuían a un sistema nuevo. Entre ellas destaca un rediseño del cuadro de ejecución (Win+R), la integración de modos de pantalla completa heredados de la Asus ROG Xbox Ally y el regreso de herramientas de organización en el centro de notificaciones que los usuarios reclamaban desde Windows 10.

Aun así, los rumores sobre las características técnicas que definirían ese futuro sistema siguen ahí. Se habla de una interfaz más limpia, con una barra de tareas flotante y un área de búsqueda desplazada a la parte superior. También gana peso el concepto de “CorePC”, un diseño modular que permitiría a Windows adaptarse a distintos tipos de hardware, aunque Windows Central señala que esta iniciativa se ha desechado.

El factor hardware también dicta los tiempos. Las especificaciones filtradas para un hipotético Windows 12 sugieren un mínimo de 16 GB de RAM y un potente procesador para ejecutar las tareas de IA. Microsoft sabe que forzar estos estándares ahora mismo dejaría fuera a millones de equipos, algo que ya está sufriendo con el fin del soporte de Windows 10.

Windows 12 no llegará pronto

La versión de Windows 11 26H2 podría actuar como un puente técnico, ofreciendo mejoras de rendimiento sin romper la compatibilidad. De acuerdo con los últimos rumores, Microsoft quiere corregir todo lo malo que aqueja a la versión actual de su sistema operativo para mejorar su reputación. Entre esos cambios se encuentra una reducción del bloatware de IA, algo que millones de usuarios piden a gritos.

Windows 12 existe hoy más en las previsiones de los analistas que en la hoja de ruta real de Microsoft. En lugar de un big bang publicitario con una nueva marca, los de Redmond optarán por una transformación silenciosa. Después de todo, la compañía no necesita añadir más ruido del que generó con la muerte de Windows 10, sino asegurar que su sistema actual sea el estándar definitivo.


Fuente original

Comments

No comments yet. Why don’t you start the discussion?

Deja un comentario