OpenAI ha presentado Frontier, una nueva plataforma pensada para gestionar agentes de IA que trabajen junto a otras personas. De acuerdo con la compañía, estos agentes son capaces de realizar trabajo real y cuentan con las mismas habilidades que la gente necesita para tener éxito. La nueva plataforma puede conectarse con los sistemas de registro y aplicaciones internas de una empresa para que los agentes accedan a la información que utilizan los empleados.
En términos prácticos, Frontier es un sistema para gestionar “coworkers”. A diferencia de otras plataformas, estos compañeros de trabajo no son personas, sino agentes de IA. Las empresas les pueden asignar roles específicos en diversas áreas, por ejemplo, analizar los datos, generar un pronóstico financiero para el próximo trimestre o desarrollar software. Todo lo anterior manteniendo los protocolos de seguridad para que solo tengan acceso a la información necesaria para llevar a cabo su trabajo.
“[Los agentes] entienden cómo fluye la información, dónde se toman las decisiones y qué resultados importan”, menciona OpenAI. “Se convierte en una capa semántica para la empresa a la que todos los compañeros de IA pueden consultar para operar y comunicarse eficazmente”.
El director ejecutivo, Sam Altman, mencionó que las empresas exitosas del futuro harán uso intensivo de la IA. OpenAI, al igual que Google, Microsoft y Anthropic, se ha subido al tren de los agentes y considera que serán un paso para alcanzar la inteligencia artificial general. La idea de que un agente de IA puede encargarse del trabajo tedioso o repetitivo es una parte de lo que propone OpenAI, aunque llevado al nivel empresarial.

Los agentes de OpenAI pueden razonar y aprender sobre la marcha
Según la compañía, la plataforma permite que la IA razone sobre datos y lleve a cabo tareas complejas. Al tener acceso a estos sistemas de registro, los agentes pueden trabajar con archivos, usar herramientas o escribir código en un entorno abierto y fiable. Una vez que se despliegan, pueden operar en entornos locales o en la nube y responden con rapidez gracias a la baja latencia.
Tal y como vemos con ChatGPT o Gemini, los agentes tienen la capacidad de aprender sobre la marcha. Los jefes pueden evaluarlos y señalar las tareas en las que se desempeñaron bien o mal para que su comportamiento mejore. Frontier no requiere de conocimientos técnicos, por lo que cualquier persona de la organización puede contratar y gestionar a un “compañero de IA”.
En términos de seguridad, OpenAI menciona que Frontier ofrece controles con permisos explícitos, auditorías y trazabilidad de acciones. Cada agente tiene identidad, permisos y barreras de protección para evitar que accedan a información que no es necesaria para su trabajo. La plataforma cuenta con certificaciones SOC 2 Type II, ISO/IEC 27001 y CSA STAR que permiten a las empresas implementarla sin poner en riesgo el cumplimiento normativo.
OpenAI confirmó que BBVA, Cisco y T-Mobile ya han tenido acceso a Frontier para impulsar “algunos de sus trabajos de IA más complejos y valiosos”. Mientras tanto, compañías como HP, Oracle y Uber ya adoptaron la plataforma y están implementando los agentes en algunos de sus departamentos.

Frontier no busca reemplazar a los trabajadores humanos, aunque esto podría ocurrir
El concepto de Frontier podría traducirse como una herramienta para contratar empleados de IA que eventualmente podrían reemplazar a los humanos. La plataforma permite que personas y “robots” trabajen en paralelo, con las mismas herramientas y siguiendo las políticas de la empresa. Los agentes tienen un rol específico, tareas asignadas y límites sobre lo que pueden o no hacer.
Aunque el propósito es crear un entorno de colaboración, la capacidad de acumular conocimiento y aprender sobre la marcha les otorgaría una ventaja en el largo plazo. Al igual que los robots, la IA no duerme y no necesita comer o ir al baño, por lo que podría trabajar 24/7 sin quejarse.

