Hay bastante discusión sobre si realmente la contaminación por coches eléctricos es menor que la derivada de otros vehículos. Los detractores de la movilidad eléctrica señalan que hay que tener también en cuenta la fabricación y el desechado de los vehículos y que, si lo hacemos, el beneficio no es tan alto. Sin embargo, hasta ahora no había demasiados datos que comparasen distintos tipos de vehículos, con motores diferentes, teniendo en cuenta la mayor cantidad posible de factores. El estudio más completo de este tipo lo acaba de publicar un equipo de científicos de la Universidad de Michigan y sus resultados son muy interesantes para dar luz en este tipo de discusiones.
Y es que no solo han comparado la contaminación por coches eléctricos de distintos tipos con la que producen esos mismos tipos de vehículos con motores diferentes. También han desarrollado una calculadora que cualquiera puede usar para calcular hasta dónde asciende la contaminación de su coche. Eso sí, solo puedes usar la calculadora si vives en los estados contiguos de Estados Unidos. Es decir, cualquiera de sus estados a excepción de Alaska y Hawái.
Esto es así porque, entre los muchos parámetros a tener en cuenta, han incluido la ubicación. Podríamos poner un estado aleatorio para hacer un cálculo aproximado de la contaminación que genera nuestra coche, pero teniendo en cuenta que el resultado no será exacto.
¿Es real el descenso de la contaminación con coches eléctricos?
Los autores de este estudio han comparado los niveles de contaminación de tres tipos distintos de vehículo: camioneta, sedan y utilitario deportivo. Por otro lado, han considerado cuatro tipos de tren motriz: combustión interna convencional, híbrido eléctrico, híbrido enchufable y totalmente eléctrico o eléctricos de batería. Se analizaron distintas combinaciones de vehículo y tren motriz, pero añadiendo a la ecuación otros factores, como el comportamiento en la conducción y la ubicación. Todo esto, además, incluyó el gasto energético derivado de producir y eliminar esos vehículos una vez que llegase el momento.
Puede parecer que la ubicación no es un factor determinante. No obstante, sí que lo es; ya que, por ejemplo, la temperatura ambiental influye en el gasto de combustible. Por eso, si quieres usar la calculadora sin vivir en Estados Unidos, intenta elegir un estado con un clima similar al tuyo. También tiene que ver la cantidad de estaciones de carga de cada ciudad, especialmente si hablamos de vehículos híbridos.
Con todo esto, se pueden hacer comparaciones para saber cuál es la mejor de dos opciones. Pero eso no es todo, ya que también obtuvieron conclusiones muy interesantes. Por ejemplo, se vio que los coches eléctricos de batería tienen las emisiones más bajas a lo largo de su vida útil en comparación con cualquier otro tipo de vehículo en todos los condados de los Estados Unidos contiguos. De media, las camionetas de combustión eran los mayores emisores, con 486 gramos de dióxido de carbono equivalente. El simple hecho de cambiar a una camioneta híbrida reduciría esta cifra en un 23 %, mientras que una camioneta totalmente eléctrica disminuiría la contaminación en un 75 %,
¿Qué pasa si el vehículo lleva peso?
La contaminación por coches eléctricos o de combustión es mayor cuando van más cargados. Sin embargo, se observó que incluso con una carga de 2.500 libras (unos 1.134 kg), la camioneta de batería seguiría contaminando un 30 % menos que una camioneta de combustión sin carga.

¿Cuáles fueron los vehículos menos contaminantes?
De este estudio también se extrae que los vehículos menos contaminantes son los sedanes compactos eléctricos. Generarían unos 81 gramos de dióxido de carbono equivalente por milla. Esto supone menos del 20% de las emisiones por milla de una camioneta de combustión.
Cabe destacar que los gramos de carbono equivalente hacen referencia a todos los gases de efecto invernadero, pero unificando sus efectos como si solo se contabilizasen en forma de carbono. Así es más fácil hacer las comparaciones.
Ahora bien, desde aquí hay un punto que sí debemos tener en cuenta, pues tiene mucho que ver con la contaminación por coches eléctricos. Y es que las emisiones asociadas con la producción de baterías para vehículos con mayor autonomía aumentaron sus contribuciones de gases de efecto invernadero de por vida. Esto, según ha explicado en un comunicado uno de los autores del estudio, señala que deberíamos elegir el vehículo más pequeño que se adapte a nuestras necesidades. “Puede que por trabajo necesites una camioneta, pero puedes conseguir una camioneta eléctrica con batería”, explica. “Si solo viajas al trabajo, te recomendaría un sedán eléctrico a batería”. La contaminación derivada de su producción será mucho menor.