Cuando Darth Vader hizo su primera y ya clásica aparición en Star Wars: Episodio IV– Una nueva esperanza en 1977 sorprendió. No solo por ser un personaje con un diseño visual muy poco común para la época —armadura mecánica negra, máscara—, sino por su imponente personalidad. Lo cierto es que la cabeza visible del Imperio Galáctico, capaz de hacer daño con el mero poder de su mente y con una voz reposada y profunda, era una figura impactante. También un villano formidable que se convertiría en icónico para toda la saga.
Pero el personaje imaginado por George Lucas con la voz de James Earl Jones no solo fue el malvado favorito de todos los amantes de la franquicia. A la vez, se volvió el punto inicial de una larga tradición de seres maléficos, a menudo brillantes, carismáticos y siempre atractivos para el público. De la sucesión de asesinos en serie que marcó la década de 1970 y 1980, hasta los crueles estrategas y monstruos siniestros de la siguiente. Pasando por encarnaciones de la inteligencia artificial y todo tipo de engendros mecánicos de los años recientes.
El hecho es que los villanos nunca han dejado de impresionar y desconcertar por su poder para encarnar un tipo de mal siempre sorprendente y a veces terrorífico. Para explorar en el tema, te dejamos una lista de los diez grandes villanos del cine de los últimos cincuenta años. De un asesino implacable, casi imposible de detener, a un agente del caos que quiere ver el mundo arder. Todo para los fanáticos del lado más oscuro del cine.
Michael Myers

Esta creación de John Carpenter tiene el raro privilegio de haber dado pie a un tipo de terror que en la actualidad nos parece parte del imaginario de Hollywood. El del terror doméstico, capaz de invadir los espacios privados para matar a fuerza de cuchillo y violencia desatada.
El personaje, que apareció por primera vez en 1978, ha tenido múltiples reencarnaciones y todavía en 2018 causaba terror. En especial, por encarnar un tipo de furia ciega e imparable que todavía resulta impactante. ¿Un dato curioso? La clásica máscara del asesino es una reinvención de un disfraz del rostro de William Shatner de Star Trek, que Carpenter modificó con pintura blanca y deformando la original con pinzas. Una versión que, en la actualidad, se ha vuelto un clásico del terror.
Agente Smith

De 1999 a 2003 y gracias a The Matrix, el agente Smith de Hugo Weaving se convirtió en temor colectivo al encarnar el horror y la violencia de la deshumanización total. Con monólogos de una crueldad alarmante pronunciados en un tono calmo y casi agradable, el ejecutor implacable de los robots en la franquicia de las hermanas Wachowski aterrorizó al público. Pero después, se volvió el símbolo del odio por todo lo humano, lo que incluía cualquier rasgo de humanidad, emocional o física.
Todo, mientras detesta entrar en la simulación para contener subversiones y se dedica a mostrar su enfado de maneras creativas. De hecho, esa es la clave de la eficacia de Smith como villano: no es solo el epítome de un títere del régimen opresor, sino alguien que odia su trabajo. Por si lo olvidabas, Smith regresó brevemente en Matrix: Resurrections, encarnado por Jonathan Groff. Pero nadie quiere recordar eso.
Sauron

La trilogía de El Señor de los Anillos y la trilogía de El Hobbit (2001–2014) tuvieron un único y aterrador villano. Sauron, el más poderoso de los servidores de Melkor y después, un ser de una crueldad imposible por derecho propio, llegó a la saga cinematográfica para sorprender. En especial, porque se diferencia de cualquier otro villano en historias parecidas. No solo es una superpresencia, capaz de resumir todas las manifestaciones del mal de la Tierra Media.
También, es una criatura que, al menos en las cintas, apenas es un gran ojo, sin párpados, envuelto en llamas. Para brindar personalidad a una descripción tan abstracta, Peter Jackson y el equipo de producción lo imaginaron en dos formas distintas. Una, como un caballero monumental en armadura negra durante el prólogo de El Señor de los Anillos: La comunidad del Anillo.
Después, un ser flamígeo en forma de ojo capaz de verlo todo. Ambas versiones marcaron el sentido de lo maligno en la saga. Como dato curioso, el actor Charlie Vickers interpreta a una versión más antigua de Sauron (y con forma humana), en la serie de Prime Video Los anillos de Poder.
El xenomorfo

En 1978, Dan O’Bannon y Ronald Shusett imaginaron una criatura que debía ser todo lo contrario a cualquier imagen de un alienígena hasta entonces. No tenían idea clara de cuál sería su apariencia (enorme o directamente peligroso, sobrenatural o salvaje), pero sí que no podía tener el más mínimo rasgo humano. Una idea que H. R. Giger tradujo en el ya clásico Xenomorfo: sin ojos, con una calavera alargada y cola dentada, doble dentición de piezas afiladas.
Ridley Scott convirtió a este ser imaginable en un horror del vacío cósmico en Alien — El octavo pasajero y lo demás es historia del cine. Recreado por James Cameron y posteriormente utilizado en innumerables películas, cómics y videojuegos a lo largo de las décadas, es una criatura perfecta y letal. Pero mucho más, una criatura capaz de encarnar los peores temores de la humanidad. Finalmente, en Alien: La Tierra, este horror espacial, llegó a nuestro planeta para demostrar que no solo en el cosmos es digno de temer.
Voldemort

La saga cinematográfica de Harry Potter se convirtió entre 2001 y 2011, en una de las más populares del cine. Pero además, llevó directamente de las páginas del libro a las pantallas del mundo, un villano cruel y complejo que hizo historia. Tom Sorvolo Ridley, Lord Voldemort, interpretado por Ralph Fiennes, no solo es la metáfora más obvia sobre el autoritarismo y la violencia.
Pero además, esta escalofriante mezcla de hombre y serpiente es mucho más desalmada de lo que se esperaría de un personaje de una saga infantil. Capaz de matar niños, torturar por medio de la magia y atacar un colegio asesinando a todos a su paso para hacer su voluntad, es el malvado por excelencia del mundo de la fantasía. También, la demostración de que el mundo de Harry Potter tiene un amplio y complicado lado oscuro, todavía por explorar.
Antón Chigurh

Este terrorífico personaje de No es país para viejos (2007) de los hermanos Coen, no es un monstruo mitológico o una bestia desenfrenada. Algo que lo hace mucho más terrorífico. Javier Bardem (que ganó un Oscar por su interpretación) encarna al psicópata definitivo del cine, capaz de matar con una moneda y sin apenas expresión en el rostro. Claro está, el sicario del cártel que usa una pistola bólter para ejecutar a sus víctimas como si fueran ganado, es terrorífico por su apariencia corriente.
También, por volverse cada vez más brutal e inhumano con apenas un gesto y sin apenas hacer otra cosa, que simplemente estar de pie. Una combinación de elementos que lo hace terrorífico y fatal. ¿Un dato peculiar? Un estudio publicado en el Journal of Forensic Sciences y realizado por la Universidad de Bruselas clasificó al personaje como la representación más precisa de un psicópata. Por lo que el estudio destacó su desapego emocional y frialdad, en lugar de una locura dramática.
Kylo Ren

Puede parecer discutible, pero lo cierto es que el nieto del icónico Vader interpretado por Adam Driver tiene todas las papeletas para ser un villano icónico. No solo por su evidente herencia que parece destinarlo al lado oscuro de La Fuerza, sino también por su compleja combinación de odio, rencor y frustración.
Decidido, letal, hábil y violento, Kylo Ren demostró que podía ser el enemigo a vencer más complicado de una nueva generación de personajes. Eso, a pesar de que la mala escritura restó impacto al personaje y al final, lo condenó a una especie de mártir de un amor súbito y poco claro. Con todo, Kylo Ren dejó su huella en la franquicia a largo plazo.
Hans Landa

Bastardos sin gloria (2009) de Quentin Tarantino tiene muchas cosas espeluznantes, pero pocas más terríficas que el coronel de las SS Hans Landa (Christoph Waltz). Cruel a niveles inauditos, pero además encantador y un sociópata de cuidado, es la representación de un mal carismático que resulta desconcertante.
En especial, porque su capacidad para llevar el horror ahí a donde vaya está relacionada con su impenitente violencia y habilidad para aterrorizar. Para la historia del cine.
Hannibal Lecter

El personaje debutó en El silencio de los corderos (1991) y se convirtió casi de inmediato en una obsesión de la cultura pop. Interpretado por Anthony Hopkins y con menos de 15 minutos en pantalla, el doctor caníbal de Chicago era frío, calculador y peligroso. Pero mucho más, una prodigiosa —y casi inexplicable— combinación entre buenos modales y violencia.
El resultado es un personaje que se hace más complicado con el correr de las décadas. En Hannibal (2000), de nuevo interpretado por Hopkins, mostró todo lo que podía hacer fuera de la cárcel. Por otro lado, en El dragón rojo (2002), precuela de ambas historias, se mostró la serie de sucesos que le llevaron al punto más alto de su horror. Una historia que también se profundiza en Hannibal, serie en la que esta esta vez interpretado por Mads Mikkelsen.
El Joker

Y por supuesto, el podio de honor de esta lista lo encarna el archienemigo de Batman, convertido además en personaje emblemático del mundo del cine. Retorcido, cruel hasta extremos alarmantes, encarnación del nihilismo, la violencia y el caos, el personaje abandonó las páginas de las historias para conquistar el cine. Y lo hizo de manera total.
En Batman (1989), su gran incursión en el cine, fue interpretado nada menos y nada más que por Jack Nicholson, que brindó su particular encanto retorcido al personaje. Pero sería la célebre versión del fallecido Heath Ledger en El caballero de la noche (2008) de Christopher Nolan, la que sacudió la imagen de payaso tenebroso. Porque este Joker lo es, pero a un nivel nuevo, más cercano a un agente del caos y a un anarquista, que solo a un criminal.
Finalmente, Joker (2019) de Todd Phillips, lo convirtió en una criatura rota, brutal y hasta un mensaje sobre la exclusión y la marginación. Una versión que le valió el Oscar a Joaquin Phoenix. Y que, aunque culminó de manera muy poco satisfactoria en la secuela, sigue siendo digno de engrosar el largo legado del personaje en el cine.
