La quiniela del Oscar 2026: cinco escándalos que pueden mandar a la basura a los favoritos

La quiniela del Oscar 2026: cinco escándalos que pueden mandar a la basura a los favoritos

Cuando el 22 de enero, se anunciaron las películas nominadas al Oscar 2026, el panorama parecía más o menos claro. Al menos, para la mayoría de las categorías. Una batalla tras otra, la sátira política de Paul Thomas Anderson acumulaba prestigio y papeletas para volverse la gran ganadora de la venidera entrega. Seguida muy de cerca por Hamnet, una delicada adaptación de la mano de ya ganadora del premio Chloe Zhao. Por el lado de los actores, había pocas dudas de que Timothée Chalamet iba a lograr la estatuilla en su tercera nominación en un lustro. Lo mismo parecía indicar la aclamación unánime como mejor actriz alrededor de Jessie Buckley gracias a Hamnet

Por el lado de los actores de reparto, también era claro. La posibilidad de que Stellan Skarsgård recibiera el reconocimiento a su carrera de décadas era más obvia que nunca. Lo mismo que Teyona Taylor por su papel de revolucionaria complicada en Una batalla tras otra. Lo cierto es que la recién comenzada temporada de premios no parecía ofrecer muchas sorpresas, en especial en contraste con el convulso año anterior. Por lo que la prensa especializada especuló que, finalmente, el equilibrio entre buenas actuaciones y escándalo público, se encontraba en un equilibrio interesante. O eso sugerían las semanas previas a la votación final del premio.

Más de un mes después, esa idílica conclusión parece haber volado por los aires. En particular, porque todo el cuadro de nominados se encuentra en el ojo del huracán de diversos debates escandalosos. La mayoría, ocurridos antes del crítico el jueves 5 de marzo de 2026 a las 5:00 p.m., hora de Los Ángeles. Esto es: la fecha límite para las votaciones gremiales. Por lo que cualquier predicción que se llevara a cabo al momento de las nominaciones, es probable que haya cambiado de manera drástica. Mucho peor, que los aparentes favoritos se hayan convertido en motivo de controversia en otra temporada de premios para la historia del cine.

Los escándalos de la temporada 2026

Premios Oscar
Credit: ©A.M.P.A.S.

Si estás interesado en el tema y quieres ahondar en el particular, te dejamos un resumen de todo lo que ha venido sucediendo al respecto. A continuación, profundizamos en la quiniela del Oscar en medio de la polémica. Y en especial, en cinco escándalos que pueden mandar a la basura a los favoritos.

De una serie de comentarios desatinados de una estrella que busca la grandeza a las críticas para una película que esperaba cautivar por su simbolismo. Se trata de un análisis en el que nada está claro en la recta final de la temporada de premios y que todavía, hay sorpresas que esperar. Ideal para los que aman el momento más crítico del escenario del mundo del entretenimiento. 

Timothée Chalamet odia el ballet y se mete en problemas

Hace un mes, la posibilidad de que la actuación de Timothée Chalamet en Marty Supreme le valiera su primer Oscar era muy alta. Tanto, como para que buena parte de la prensa especializada (y casas de apuestas), dieran por hecho su triunfo. Parecía la mezcla ideal para lograr la hazaña. Una película dirigida por el prestigioso Josh Safdie, un papel complicado que el actor tuvo que afrontar con carisma y aclamación unánime. Todo indicaba que la promesa de Chalamet hace un año en los SAG Awards de alcanzar la grandeza estaba a punto de cumplirse. 

Pero ahora, todo señala que es probable que el actor sufra una humillación histórica el próximo domingo. Eso, debido a una serie de escándalos en cadena que terminaron por empañar su hasta ahora impecable y floreciente imagen pública. El más reciente, probablemente ya lo sabes. Durante el fin de semana previo a la entrega del Oscar, el actor de Marty Supreme se enfrentó (otra vez) a la polémica. Y una grave.

¿Qué dijo Timothée Chalamet?

Esta vez, por un clip (descontextualizado y editado), de una entrevista desconcertante. Una que sostuvo durante el evento de cabildo abierto de Variety y CNN en la Universidad de Texas en Austin. La conversación reunió al ganador del Oscar Matthew McConaughey con Timothée Chalamet, en una conversación relajada sobre diversos puntos del cine y la vida artística.

En determinado momento, Chalamet expresó su opinión sobre la importancia del cine. A lo que agregó que no tiene interés en trabajar en disciplinas como el ballet o la ópera. Para después sugerir que son artes que el público actual ya no valora. Por lo que no quiere esforzarse en mantener algo vivo que, según él, ya no le importa a nadie. Puedes ver el video completo a continuación:

Como era de esperarse, la controversial opinión fue duramente criticada por la comunidad artística. Especialmente por la ironía de que su propia familia tiene raíces en el ballet. Pero además, su actitud, generó un debate sobre si este desaire afectará su imagen de cara a los próximos Premios Oscar. No obstante, la entrevista que se llevó a cabo el 21 de febrero y solo se convirtió en viral el 7 de marzo. Fecha cuando ya habían cerrado las votaciones a los Premios Oscar. 

¿Se quedará Timothée Chalamet sin su Oscar?

Pero el escándalo contra el mundo del ballet no es el único al que se enfrentó el actor en las últimas semanas. A la incómoda controversia, habría que sumar la que rodea a Marty Supreme. Esta, mucho más grave y que sí podría afectar las posibilidades de Timothée Chalamet en la temporada de premios. Por un lado, el director Josh Safdie ha sido blanco de críticas. Eso, tras resurgir acusaciones sobre un entorno de trabajo tóxico e inseguro en su película Good Time (2017). Durante la producción, una menor de edad presuntamente fue expuesta a una escena sexual inapropiada. Un incidente que habría provocado la ruptura profesional con su hermano Benny. 

Por otro lado, el propio Chalamet ha contribuido a la controversia. En específico, al revelar que fue amenazado en el set por un actor de reparto con antecedentes penales. Todo, sumado a las quejas de la familia del verdadero Marty Reisman por el uso de su historia sin consentimiento en Marty Supreme, provocó que la película pierda fuerza en la carrera por el Oscar. Eso, a pesar de sus nueve nominaciones iniciales. Un giro de los acontecimientos que podría afectar y de manera radical las posibilidades de Chalamet de alzarse con la estatuilla. 

Jessie Buckley odia los gatos y no lo disimula

El 22 de enero y al momento de obtener su segunda nominación al Oscar (la primera la obtuvo en 2022 como mejor actriz de reparto por La hija oscura), el triunfo de Jessie Buckley parecía seguro. La actriz llegaba al Oscar con el aval de una temporada de premios impecable. También con una discreta vida privada y la fama de ser una celebridad sin ningún escándalo que contar. Algo que auguraba que el domingo 15 de marzo levantara la estatuilla sin mayor problema. 

Pero en medio de una de las polémicas más absurdas del año, Buckley ahora está en medio de un momento incierto. Eso, cuando se encontró durante las semanas críticas de la votación gremial de los Oscar, respondiendo preguntas sobre un antiguo incidente doméstico. Todo, debido a la resurrección de una entrevista antigua en la que la actriz confesó haberle dado un ultimátum a su esposo. En edición del podcast Happy Sad Confused conducido por Josh Horowitz, Buckley relató que obligó a su pareja a deshacerse de sus dos mascotas porque orinaban en las almohadas. Una confesión que desató una ola de indignación en redes sociales bajo el término Kitty Karma

Los defensores de los animales y usuarios en plataformas como Reddit calificaron su actitud de insoportable y narcisista. Todo, en medio de un debate sobre si esta controversia de última hora afectaría su estatus como gran favorita. ¿Parece una controversia absurda? La verdad, no lo es tanto si se recuerda que el escándalo que devastó las aspiraciones de Karla Sofia Gascón de ganar el Oscar comenzó por una serie de post en X (antes Twitter). 

¿Se quedará Jessie Buckley sin su Oscar?

A pesar de todo lo anterior, no parece probable que el escándalo de Kitty Karma le cueste el Oscar a la actriz. En especial, porque la actriz intentó calmar las aguas declarándose una amante de los gatos, en apariciones recientes. No obstante, este incidente se sumó a otras declaraciones virales, como cuando afirmó en público que podría “beberse a Paul Mescal como si fuera agua”. 

Un comentario juguetón hacia su coprotagonista que también levantó cejas por considerarse erótico, pero que luego aclaró como una metáfora sobre su conexión artística. Aunque críticos y votantes anónimos han cuestionado si estos momentos de “honestidad brutal” podrían restarle votos frente a competidoras como Emma Stone, Buckley llega a la ceremonia tras haber arrasado en los SAG, BAFTA y Globos de Oro.

La política en ‘Una batalla tras otra’

Una batalla tras otra

Una batalla tras otra dirigida por Paul Thomas Anderson, comenzó la temporada de premios como una segura ganadora del Oscar a mejor película. Tanto, que se habló de la cinta como clásico instantáneo y hasta se le consideró como la obra fundamental del año. Eso, hasta que su polémica premisa (una revolución de izquierda contra los sectores conservadores de Norteamérica) impactó con la intensa división política en Estados Unidos.

A partir del 22 de enero, en la que película obtuvo 13 nominaciones principales y técnicas, los sectores conservadores del país han criticado duramente a la cinta. En especial, medios como Fox News han calificado la cinta de irresponsable, acusándola de romantizar la violencia política. También, de actuar como una apología de grupos de extrema izquierda. 

Estas críticas se intensificaron debido a la macabra coincidencia de su estreno con el asesinato del activista conservador Charlie Kirk. Un suceso real que guardaba inquietantes similitudes con la trama de insurgencia radical del filme. Esta coincidencia, sumada a las crudas representaciones de violencia contra agentes federales y la separación de familias inmigrantes, provocó que sectores de la derecha acusaran a la obra de ser una fantasía de resistencia.

Y que, claro, incitaba al odio político. Todo, a pesar de que Paul Thomas Anderson calificó los hechos reales de horribles y defendió su cinta como una sátira atemporal. No obstante, la tensión social ha convertido a la cinta en un pararrayos de críticas que cuestionan su responsabilidad ética en un clima nacional tan polarizado.

¿Se quedará ‘Una batalla sin otra’ sin sus premios Oscar?

Una batalla tras otra

A pesar de la polémica conservadora, no parece probable que el impacto evite que la cinta se convierta en la gran ganadora de la noche. En especial, porque sectores progresistas y críticos de cine han defendido la obra como una obra maestra. Mucho más, considerándola necesaria, que denuncia el racismo sistémico, el autoritarismo y el trato a los inmigrantes. Buena parte de sus defensores, argumenta que la cinta no celebra la violencia, sino que utiliza la sátira para explorar la radicalización en un panorama político cada vez más polarizado. 

A pesar de los intentos de boicot por parte de figuras conservadoras, la película se ha consolidado como una de las mejor valoradas del año en Metacritic y ha obtenido 13 nominaciones a los Oscar 2026, convirtiéndose en un fenómeno cultural que refleja las tensiones sociales actuales.

Porno dolor en ‘Hamnet’

HAMNET

Más curiosa resulta la polémica alrededor de Hamnet, que ha generado un intenso debate por su enfoque crudo y poco convencional sobre la pérdida. Mucho más, porque la aleja de la posibilidad de la búsqueda de redención, para sumergirse en un dolor visceral que algunos críticos consideran insoportable. Mientras por un lado se alaba la interpretación de Jessie Buckley como una representación honesta del duelo, otros medios como The New Yorker le acusan de explorar el porno de la miseria.

Eso, argumentando que la cámara se recrea de forma casi intrusiva en el sufrimiento de los padres tras la muerte de su hijo. Algo que ha provocado que algunos espectadores abandonen las salas por la intensidad emocional del metraje. Finamente, la polémica también se ha centrado en cómo la dirección de Chloé Zhao prioriza el misticismo y la conexión con la naturaleza sobre la narrativa histórica. Lo que para muchos desdibuja la realidad del duelo en el siglo XVI para adaptarla a una sensibilidad moderna. 

Esta decisión estética ha dividido a los expertos y al público. Pero en especial, a un grupo que puede afectar las aspiraciones de Hamnet de alcanzar el Oscar: a los votantes gremiales. Eso, debido a que el debate se centra en la premisa misma de la cinta, y en el hecho de que el realismo mágico se puede interpretar en dos formas. Por un lado, una poética y relacionada con la sanación. Al otro y según sectores más conservadores de la crítica, como una forma de banalizar la tragedia al convertir el luto en una experiencia sensorial abstracta. Restándole así peso a la devastación humana que, según la ficción, inspiró la obra de Shakespeare.

¿Se quedará ‘Hamnet’ sin su Oscar?

En realidad, parece más probable que Hamnet pierda el galardón a mejor película por el impacto de Una batalla tras otra, que por la intelectual polémica sobre su premisa. No obstante, a pesar de la división, la controversia parece estar fortaleciendo el perfil de Hamnet en la carrera por el Oscar. Eso, debido a que los votantes de la Academia suelen premiar películas que generan una conversación profunda y emocional. Un punto de vista peculiar que puede dar el final empujón a la cinta para obtener un resonante triunfo el próximo domingo. 

Teyana Taylor contra los prejuicios

Una batalla tras otra

Y como era de esperarse, la interpretación de Teyana Taylor como Perfidia en Una batalla tras otra ha suscitado un acalorado debate sobre la representación de la mujer negra. Eso, debido a diversos sectores, critican que el filme recurre a tropos históricos de hipersexualización. Los detractores señalan que mostrar al personaje en situaciones de vulnerabilidad o disparando armas con el vientre descubierto refuerza el estereotipo de la Jezabel. En otras palabras, al retratar a la mujer negra como alguien con un apetito sexual insaciable, promiscua y seductora por naturaleza.

El punto que se ha vuelto un debate incómodo, cuestiona, de hecho, la identidad de la comunidad negra en Hollywood. Por lo que influyentes medios como la plataforma Black Girl Watching calificó la cinta como una explotación de las mujeres negras. Además, también se ha criticado que la dirección de Paul Thomas Anderson prioriza una estética provocadora por encima de la profundidad emocional del personaje en un contexto de insurgencia política.

Frente a estos señalamientos, la propia Taylor ha salido en defensa de su papel, asegurando que la sexualidad de Perfidia no es una imposición externa. Más bien, se trata de una herramienta de supervivencia y un símbolo de autonomía en un entorno hostil. Para la actriz, su personaje utiliza su cuerpo como una armadura estratégica, convirtiendo la fetichización que recibe en una fuente de poder para navegar un mundo que no la protege. 

¿Se quedará Teyana Taylor sin su Oscar?

A pesar de la controversia, esta perspectiva de una mujer compleja y atípica, ha cautivado a la Academia. Por lo que lejos de perjudicarla, la controversia parece haber blindado la candidatura de Teyana Taylor. En especial, porque la Academia suele favorecer interpretaciones que trascienden la pantalla para generar debates sociales. Algo más que evidente luego de su triunfo en los Globos de Oro


Fuente original

Comments

No comments yet. Why don’t you start the discussion?

Deja un comentario