La llegada de la IA ya cambió la forma como nos comunicamos e interactuamos con el mundo. En poco tiempo, ChatGPT se ha convertido en una herramienta para millones de personas que la utilizan como apoyo para la escuela, el trabajo o la vida diaria. Si bien la pérdida del empleo es uno de los temores más grandes que enfrenta la sociedad, existe un riesgo mayor del que nadie habla.
De acuerdo con un artículo publicado en The Conversation, el verdadero riesgo de la IA no es el desempleo masivo, sino la desigualdad que ya está creando. Renaud Foucart, profesor titular de Economía de la Universidad de Lancaster, declaró que la inteligencia artificial no sustituirá de golpe todos los trabajos. El economista anticipó que veremos algo similar a lo que ocurrió durante la Revolución Industrial o la llegada del internet, en donde la automatización generó riqueza, pero también desigualdad.
Foucart explica que, a tres años del lanzamiento de ChatGPT, la pérdida de trabajos que todos anticipaban todavía no se materializa. Tan solo en 2025, la Unión Europea registró un mínimo histórico cercano al 6% en la tasa de desempleo. En países como Reino Unido y Estados Unidos, el porcentaje es comparable o más bajo con respecto a lo que ocurría en 2016. Según el experto, las cifras de desempleo no varían porque mientras que la IA vuelve obsoletas algunas empresas, crea otras profesiones para personas capacitadas en la tecnología.
Es aquí donde la brecha se vuelve más grande, puesto que los beneficios se concentrarán en quienes puedan combinar la IA con otras habilidades más complejas. Usar ChatGPT para pedir consejos o recetas de cocina no es suficiente, ya que se necesita contar con una formación para entender la tecnología y el cómo se aplica a los trabajos actuales.

Saber usar ChatGPT no será suficiente
Esto último quedó plasmado en el manuscrito “El impacto desigual de la IA generativa en el desempeño empresarial“. Investigadores de Harvard Business School y UC Berkeley Haas School of Business llevaron a cabo un estudio de 5 meses con 640 emprendedores divididos en dos grupos: alto y bajo rendimiento. Ambos recibieron una guía estándar de negocios y asesoría por medio de ChatGPT en WhatsApp.
Según los resultados, los emprendedores de alto rendimiento aumentaron sus ingresos en más del 20%, mientras que los de bajo rendimiento empeoraron en aproximadamente 10%. Estos últimos usaron la IA para pedir ayuda en tareas más complejas, lo que terminó por mermar su desempeño.
“En esa situación, puede haber un grupo que utilice la IA para gestionar su vida diaria, pero se encuentre atrapado en empleos de baja productividad sin perspectivas de un salario decente”, mencionó Foucart. “Y otro grupo más pequeño de trabajadores privilegiados y bien formados que prosperan controlando las máquinas y la riqueza que crean”.
La llegada de la IA está alterando el mercado laboral. Aunque algunos sectores sufrirán más que otros, la economía los colocará en nuevas profesiones, tal y como ocurrió con la llegada del internet. Si hacemos memoria, el mundo no acabó con el Y2K, pero muchos trabajos dejaron de existir, como los vendedores de directorios telefónicos o empleados de oficinas de telégrafos que tuvieron que migrar a otras industrias.

