Todo empezó por un plato que tenía buena pinta y acabó en tu carrito para probarlo en casa. Tiempo después se convirtieron en tu comida del sábado, esa que no pudiste preparar por ir, paradójicamente, a hacer la compra de la semana. Ahora muchos días compras uno para llevarte a la oficina, y dentro de poco podría convertirse en parte de tu rutina alimentaria (si no lo es ya). Hablamos, cómo no, de los platos preparados de Mercadona, una solución cada vez más utilizada en España para comer y que, sin ser malas opciones nutricionales, están sustituyendo poco a poco al acto de cocinar.
No es casualidad. Cuando Juan Roig, el dueño de Mercadona, empezó a implementar la sección de comida lista para llevar, vaticinó una surrealista pero cada vez más probable situación. “Lo dije y lo mantengo: a mitad del siglo XXI no habrá cocinas”, declaró el magnate valenciano.
No se refería a dejar de comer o a que la IA preparase nuestra comida, más bien a hogares donde gran parte de la ingesta vendría sellada en un tupper y lista para disfrutar, dejando los fogones, las ollas y todo el menaje olvidado o, por qué no, totalmente desaparecido en las nuevas construcciones.
Por supuesto, se trata de un pensamiento a futuro, aunque no como algo que solo verán tus nietos: según el dueño de Mercadona, esto podría suceder dentro de 25-30 años.

España no iba a ser ni la única ni la primera, Japón nos lleva años de ventaja (o desventaja)
El plan tupper gira en torno a una casuística clave: la remodelación de la organización familiar y los cambios socioeconómicos de esta y las próximas generaciones. Tener varios trabajos es cada vez más común, la falta de tiempo se apodera de muchos hogares y Mercadona tiene una solución que, lejos de ser lo ideal, pone una alternativa sana encima de la mesa para quienes van con el agua al cuello.
Algo parecido lleva ocurriendo tiempo en Japón, donde los apartamentos son cada vez más pequeños en las ciudades importantes, y recortan en una estancia clave: la cocina. Muchos no tienen, y algunos recurren a electrodomésticos sencillos y pequeños con el objetivo de alimentarse a base de comida prácticamente lista que solo se debe calentar.
Y, a pesar de que no tener apenas tiempo y perder el hábito de cocinar no es el escenario ideal, en Japón han sabido llevarlo de la forma menos mala. La clave está en la comida preparada que, a diferencia de lo que ocurría hace tiempo, ya no es una solución insana o que solo debas comer de forma puntual.
Y no solo en Japón, Mercadona ha sabido llevar esta política a sus cocinas y plantea un menú bastante variado, con ingredientes de calidad, sin decenas de conservantes y cocinados al día. La guinda del pastel la pone el precio, que sin ser increíblemente económico, pone sobre la mesa la gran duda: ¿Comprar todo para cocinar este guiso me va a salir más barato?

Mercadona se ha convertido en el rey de la comida preparada en España
A día de hoy, Mercadona tiene una cuota de mercado del 51,2%, según Algori, cuando se trata de vender platos de comida preparada. Es el supermercado líder y se sitúa muy lejos de Carrefour, el segundo que más ‘Listos para llevar’ vende en España con un 9,9% de la tarta. LIDL le sigue de cerca con un 8,1% y Consum, otra cadena valenciana, se lleva un 3,9% de la cuota total.
Quizá Juan Roig todavía no ha matado a las cocinas españolas, pero este modelo de negocio, que cada vez supone un porcentaje mayor del ticket de nuestra compra semanal, ya está metiendo miedo a los fogones, las ollas y las sartenes. De hecho, desde que tu Mercadona de confianza lanzó esta sección, aunque sin darte cuenta, has cocinado menos.

