Puede que alguna vez hayas escuchado que los medicamentos genéricos provocan más efectos secundarios que los de marca. Es cierto que mucha gente afirma haber experimentado más de estos síntomas que, sin ser graves en la mayoría de ocasiones, pueden ser muy molestos. Sin embargo, la realidad es que esto suele ser más bien consecuencia del efecto nocebo.
Los medicamentos genéricos constan exactamente del mismo principio activo, en dosis idénticas a las del fármaco de marca. Como mucho pueden diferenciarse en los excipientes, pero estos son sustancias que no tienen acción farmacológica. Por lo tanto, al ser mayormente sustancias inertes, no suelen causar efectos secundarios.
Es el principio activo el que causa la mayor parte de los efectos secundarios. Entonces, al ser el mismo y en la misma cantidad en los dos tipos de medicamentos, no debería haber diferencias. Además, en caso de que las hubiera, como veremos más adelante, no tienen que ser necesariamente los genéricos los que causen más efectos secundarios.
¿Cuáles son las diferencias entre medicamentos genéricos y de marca?
Los medicamentos genéricos y los de marca se diferencian principalmente en su precio y los excipientes que contienen. En el caso de los genéricos, son más baratos, porque el laboratorio que los fabrica no tiene que pagar los costes de investigación del principio activo. Estos, como es lógico, corren a cargo del primer laboratorio que descubre sus efectos y los patenta.
En cuanto a los excipientes, a veces el laboratorio original no da a conocer cuáles son o directamente los patenta. Por lo tanto, si bien otro laboratorio puede replicar los efectos del medicamento usando el mismo principio activo, no puede usar los mismos compuestos para dar consistencia, forma o color al resultado final. Eso no es problema, pues hay muchísimos excipientes con eficacia probada y, al no tener ningún efecto farmacológico, pueden usarse en distintos medicamentos sin problema.
Entonces, ¿pueden producirse más efectos secundarios?
Dado que el principio activo es el mismo, sería muy raro que los medicamentos genéricos produjesen más efectos secundarios. No obstante, sí que es cierto que los excipientes a veces pueden causar reacciones, sobre todo en pacientes con alergias e intolerancias. Para hacernos una idea, la lactosa se usa a menudo como excipiente para aglutinar el resto de ingredientes en los medicamentos en formato de comprimidos y cápsulas. Las personas con intolerancia a la lactosa deberían tener cuidado con estos medicamentos. Por eso, es importante que se registre adecuadamente su contenido en el envase y el prospecto.

Dicho esto, incluso si ocurriese algo así, el aumento de efectos secundarios podría darse tanto en los medicamentos genéricos como en los de marca. Todo depende de cuáles sean los excipientes usados por cada laboratorio.
Por otro lado, hay estudios que apuntan a pequeñas diferencias en la velocidad de absorción de los principios activos, posiblemente a causa de los excipientes. Esto, si fuese más pronunciado, podría influir tanto en el efecto terapéutico como en los efectos secundarios. No obstante, son diferencias muy pequeñas, de manera que no debería haber problema. Además, de nuevo, la mayor absorción podría darse tanto en el genérico como en el fármaco de marca.
Cuidado con el efecto nocebo
Si tantas personas refieren que los medicamentos genéricos les provocan más efectos secundarios suele ser por el efecto nocebo. Este es el efecto totalmente contrario al placebo. También hay sugestión; pero esta, en vez de provocar resultados favorables, provoca ciertos perjuicios. Por ejemplo, si una personas cree que por tomar medicamentos genéricos tendrá más efectos secundarios, puede que ese miedo y esa sugestión le causen dolor de cabeza.

En definitiva, si tu médico o tu farmacéutico te han dicho que no hay problema, puedes tomar los medicamentos genéricos sin miedo. Son una magnífica herramienta que no te hará ningún daño.

