Con el lanzamiento del Galaxy S26, muchos usuarios se han preguntado si Samsung está perdiendo el rumbo en la gama alta. Mientras que Oppo, vivo o Xiaomi se enfocan en lanzar móviles con mejores cámaras y baterías con mayor autonomía, la surcoreana mantiene el enfoque de reciclar el diseño y los componentes cada año. Pese a que los Galaxy S26 debutan con sensores similares a los del S25, Samsung ha integrado una nueva tecnología en el chip Exynos 2600 que mejorará las fotografías.
Conocido como Visual Perception System (VPS), este subsistema dedicado de visión por computadora con IA tiene como objetivo interpretar semánticamente lo que ve en tiempo real. La tecnología jubila la estructura tradicional de sensor e ISP que utilizan los móviles y la sustituye por un concepto completamente diferente. Ya no basta con capturar la luz; ahora la cámara necesita comprender qué está viendo para procesarlo correctamente.
Para entender cómo funciona, tenemos que partir con el proceso casi mecánico que se utiliza hoy en día. Cuando capturas una foto con tu móvil, el sensor recibe la luz, la convierte en datos y el procesador de imagen aplica las correcciones en serie. Con el VPS, la IA no espera a que pulses el botón para trabajar; desde que abres la app de la cámara, el sistema analiza la escena para identificar objetos, personas y contextos antes de la captura.

La diferencia con el sistema convencional es que la calidad de la foto ya no depende solo de la óptica o del tamaño del sensor. El VPS permite que múltiples modelos de IA corran en paralelo a 60 fps sin afectar el rendimiento de tu dispositivo. El Galaxy S26 delega las tareas a un núcleo especializado que puede procesar la imagen a resoluciones ultraaltas con alta eficiencia energética.
Cómo funciona la tecnología VPS del Exynos 2600 en los Galaxy S26
De acuerdo con un análisis técnico en el blog de Samsung, el VPS está diseñado para los algoritmos de visión de la compañía.
El sistema utiliza procesamiento multiframe, que analiza secuencias de video en lugar de una sola imagen. Gracias al aprendizaje profundo, el chip distingue entre el movimiento natural de un sujeto y el temblor involuntario de la mano del usuario. Con esos datos, genera una configuración del ISP que fusiona las imágenes de manera mucho más limpia que cualquier método tradicional basado en una sola captura.

Por otro lado, la segmentación semántica le permite realizar un tratamiento de la imagen por zonas de interés. El procesador sabe distinguir perfectamente entre la textura del cabello, las cejas o la piel. Esto evita el procesado plano y artificial: puede mantener la nitidez extrema en las texturas complejas mientras aplica un tratamiento mucho más orgánico y suave a los tonos de piel.


Vale la pena mencionar que el VPS no sustituye por completo al sensor ni al ISP. La óptica sigue siendo el punto clave para la calidad de las fotografías, solo que ahora se combina con la IA para superar las limitaciones físicas que aquejan a los móviles. Otro detalle que señala Samsung es que el sistema no agotará la batería del móvil, sino que ahora será un 50% más eficiente que la generación anterior.
El sistema de percepción visual es exclusivo de los chips Exynos 2600 que se incluyen en los Galaxy S26. Debido a que ha sido desarrollado para la arquitectura de 2 nm, es poco probable que lo veamos en otros móviles de gama media o baja de la compañía. Samsung no reveló si lo integrará en sus próximos plegables, aunque es lógico pensar que ocurrirá.

