La idea de una fábrica operada por robots parece cada vez más cercana. Si bien esta idea era exclusiva del cine de ciencia ficción, en el último año hemos sido testigos de más empresas que apuestan a la automatización. Tal es el caso de Amazon y otras empresas de coches, que ya invierten millones para integrar robots en sus plantas para desarrollar las famosas “fábricas oscuras”.
Expertos de Gartner y otras firmas de análisis han estimado que en 2030 veremos las primeras fábricas oscuras, un concepto que se aplica a los centros de producción operados completamente por robots. Los analistas creen que los avances en la IA, robótica y los sistemas de visión permitirán construir plantas sin trabajadores humanos que puedan funcionar día y noche.
De entre todas las industrias, el sector automotriz es el que más invierte en estas fábricas. Un ejemplo es Hyundai Motor Group, que durante la pasada CES 2026 anunció una colaboración con Boston Dynamics y Google DeepMind para transformar sus plantas de producción de Hyundai y Kia.

“A través de la colaboración entre Boston Dynamics, Hyundai Motor Group integrará robótica con IA de vanguardia en todas las plantas de fabricación de HMG a nivel mundial”, mencionó en su web. “Y posteriormente, se expandirá a los sectores de logística, energía, construcción y gestión de instalaciones”.
Hyundai se comprometió a desplegar robots humanoides Atlas en una planta de Estados Unidos para 2028. En un principio, los robots trabajarán junto con los humanos, aunque el objetivo es contar con una fábrica que opere día y noche. La decisión podría desencadenar un efecto dominó con otras compañías, principalmente de China, quienes ya se preparan para prescindir de sus trabajadores en un futuro no muy lejano.

¿Qué son las fábricas oscuras y cuándo llegarán?
El concepto de dark factory puede sonar extraño para la mayoría, aunque es probable que lo conozca si viste Terminator. Las fábricas oscuras, también conocidas como lights-out factories, son plantas de fabricación diseñadas para operar sin trabajadores humanos. Su nombre proviene de la idea de que no se necesitan luces ni infraestructura humana, puesto que los robots funcionan en la oscuridad, sin turnos ni descansos.
En los últimos años, las fábricas oscuras han dejado de ser un concepto de Hollywood y están en camino a convertirse en una realidad. Por un lado, tenemos los avances de Boston Dynamics con los robots Atlas y Spot, que ya están en la plantilla laboral de algunas empresas. Por otro, la IA y su aplicación en el campo de la robótica podría acelerar un futuro que solo James Cameron imaginó en los 80.

A nivel tecnológico, las piezas comienzan a encajar. Los sistemas de visión basados en IA permiten detectar defectos más rápido que los humanos, mientras que los algoritmos de mantenimiento ayudan a que una máquina opere las 24 horas del día. Con los robots de Boston Dynamics en las fábricas, su sistema aprende el flujo de trabajo con el fin de tomar el control a futuro.

Europa es candidato a reemplazar humanos por robots
Junto a Hyundai y Amazon, un informe de Grand View Research menciona a Foxconn, Xiaomi, BYD y otras empresas interesadas en montar fábricas oscuras. Los analistas creen que la región de China y Japón será la de mayor crecimiento en 2030. Europa sería un candidato potencial debido a sus altos costes laborales y la necesidad de optimizar los procesos de producción.
Aunque este futuro suena ideal para las empresas, el impacto económico sería brutal. Warburg Research, en su propio análisis, advierte que las fábricas oscuras provocarán cientos de miles de despidos en Europa y Asia. A medida que las máquinas absorben las funciones de manufactura, los empleados humanos tendrán que adaptarse para no quedar rezagados.

