No falla: ves una película reciente con grandes efectos visuales y piensas: “esto va a envejecer bastante mal”. Sin embargo, te pones una película de hace 20-30 años y dices, pues sigue luciendo espectacular ese efecto visual. Aunque, como todo, depende del presupuesto y de lo que se esmeren los especialistas, la realidad es que los efectos visules de muchas grandes películas modernas son muy pobres.
Para echar más leña al fuego, el director Gore Verbinski, ha sido bastante contundente al respecto a cuál puede ser el problema detrás de que los efectos visuales de hoy en día aguanten tan mal el paso del tiempo: el software moderno que se utiliza en las grandes producciones. Y ese software tiene un nombre.
En una entrevista en But Why Tho?, el director dice que Unreal Engine es el verdadero culpable detrás del empeoramiento del estado de la CGI en las películas. Y tampoco es tenga muy buenas críticas cuando se usa en los juegos tripe A:
“Creo que la respuesta más sencilla es que hemos visto la entrada del motor de juegos Unreal en el mundo de los efectos visuales. Antes existía una división: Unreal Engine era muy bueno en videojuegos, pero luego la gente empezó a pensar que quizás las películas también podrían usar Unreal para efectos visuales finales. Así, esta estética de videojuegos se está introduciendo en el mundo del cine”.
El culpable de los malos efectos visuales de hoy en día: Unreal Engine
Aunque hay producciones con Unreal que se ve de lujo como The Mandalorian, Westworld o Fallout, la realidad es que las que tienen meno presupuesto y usan el motor aguantan muy mal el paso del tiempo. Y de hecho, en muchas de las producciones de streaming que están usando CGI con motores de videojuegos se nota a la legua, lo suficiente como para que te saque de la película.
Ojo, vaya por delante que el uso de CGI no es malo en absoluto. Christopher Nolan es un magnífico ejemplo de combinar cine clásico con efectos especiales. Su uso de efectos reales se combina muy bien con el CGI. Lo mismo podemos decir de grandes producciones como la de Marvel y Los Vengadores, la gran mayoría de sus imágenes creadas por ordenador son absolutas obras maestras que ilustran la asombrosa progresión de la CGI en el cine en el último cuarto de siglo. Por no hablar de “Avatar”.
Pero la realidad es que fuera de honrosas excepciones, se ha dado un paso atrás en cuanto a realismo e inmersión. Gore Verbinski apunta que tiene que mucho que ver con la recreación de la luz: “simplemente, no creo que [Unreal Engine] trate la luz de la misma manera; no creo que reaccione fundamentalmente a la dispersión subsuperficial, ni a cómo la luz incide en la piel y se refleja de la misma manera”. Y finaliza: “así es como se crea este valle inquietante en la animación de criaturas: se utilizan intermediarios para acelerar [la producción] en lugar de hacerlos a mano”.

