El caballero de los Siete Reinos ya llegó al catálogo de HBO Max y sorprendió por varias cosas a la vez. La más llamativa: su capacidad para reinventar el universo de George R. R. Martin desde una perspectiva novedosa, fresca y mucho más realista. Para eso, sigue a Ser Dunk (Peter Claffey) y a su fiel escudero Egg (Dexter Sol Ansell), mientras cruzan Poniente con la intención de demostrar su valor como dupla de caballeros.
Un giro de los acontecimientos que les llevará a enfrentar a todo tipo de enemigos y, además, enfrentar a —cómo no— la familia Targaryen. Ambos personajes debutan en la televisión, pero son viejos conocidos para los fieles lectores de la obra de Martin. Eso, al ser los protagonistas de los cuentos cortos El caballero errante, La espada leal y El caballero misterioso, todos publicados a partir de 1998, como parte del universo de Canción de Hielo y Fuego.
A lo largo de las décadas, Dunk y Egg han demostrado ser capaces no solo de atravesar Poniente y triunfar en las diferentes gestas que han enfrentado. También, tener el suficiente carisma para sostener una serie de relatos que, a pesar de no incluir dragones, magia o grandes batallas por el poder, se han ganado el corazón del público. Algo que la nueva serie de HBO busca reflejar y que brinda a El caballero de los Siete Reinos un lugar especial en la siempre creciente mitología de Juego de Tronos.
Un caballero y su escudero en busca del honor

Para profundizar en todo lo anterior, El caballero de los Siete Reinos se enfoca en una premisa en apariencia sencilla. Dunk es el escudero de Arlan del Árbol de la Moneda, un caballero errante pero de reconocido valor y honor que fallece trágicamente. En vista de los acontecimientos y sin saber muy bien qué hacer en adelante, Dunk decide proclamarse sucesor de Arlan. Eso, aunque no tiene el linaje para hacerlo.
Pero sin dudarlo, hereda la armadura y los corceles de su señor, para tratar de emular su honorable vida como paladín errante de los caminos. No obstante, para probar su valía y demostrar que no es solo un usurpador, Dunk debe cumplir con un objetivo. Vencer en el torneo que se celebra en Vado Ceniza y lograr ser admitido como parte de alguna comitiva real o el séquito de un señor de renombre.
En trayecto hacia el asentamiento de la Casa Ashford, Dunk conoce y acoge bajo su ala a Egg, que se convierte en su escudero. Juntos, finalmente llegan a la competición, en la que Dunk comprende que para lograr la hazaña de convertirse en caballero, deberá vencer a príncipe Baelor Rompelanzas, de la casa Targaryen. Una meta mayúscula que podría cambiar su vida para siempre.
Un hombre a punto de hacer historia en la saga ‘Juego de Tronos’

A pesar de la fama —poder y dinero— de Baelor, Dunk no se amedrenta. Por lo que terminará por enfrentarse con Aerion Targaryen, sobrino de Baelor. Un elemento crítico que provocará un enfrentamiento frontal con la familia de jinetes de dragón. También, que su joven escudero revele su identidad. A saber, que se trata de Aegon Targaryen, un dato que revelará para proteger a Dunk de las iniquidades de su propio hermano.
No se trata de un punto menor. Egg es el hijo menor del príncipe Rhaegar Targaryen y la princesa Elia Martell. Algo que le pone muy cerca de la línea de poder de su familia. Conocido como Aegon el Improbable, llegó al trono en medio del conflicto que provocó que su hermano Aemon lo rechazara. Todo, mientras sostenía una complicada y siempre a punto de estallar, relación con su otro hermano Aerion.
Todo lo anterior ocurre 90 años antes de la historia que comenzaba en la saga literaria y la serie de HBO. ¿Un dato interesante? Egg termina por convertirse en un verdadero caballero, gracias a sus andanzas con Dunk. Más interesante todavía, será el abuelo de Aerys II, el último rey Targaryen en el Trono de Hierro, padre de la futura y querida Daenerys. Por lo que, como suele suceder, las líneas en el reino de Poniente terminan de cruzarse de la manera más misteriosa imaginable. Un elemento que El Caballero de los Siete Reinos vuelve a demostrar.

