Ahora que el virus Nipah vuelve a estar en boca de todos a causa de la detección de un nuevo brote en la India, vale la pena recordar que este no es el único virus transmitido por murciélagos que circula por el sudeste asiático. De hecho, recientemente, varios centros de investigación de Bangladesh y Estados Unidos detectaron en las muestras de cinco pacientes bangladesíes otro virus que, posiblemente, se ha estado confundiendo con el Nipah o pasando desapercibido. Se trata del Ortoreovirus de pteropina (PRV).
Este virus ya se conocía con anterioridad. De hecho, fue aislado por primera vez del corazón de un zorro volador en Australia, en 1968. Inciso aquí: el zorro volador es un murciélago. Y es que sí, es un virus transmitido principalmente por estos mamíferos alados. Lo que no se conocía hasta ahora es que su sintomatología puede confundirse con la del virus Nipah, de modo que debería descartarse cuando se estén haciendo los cribados de este virus que cada vez preocupa más a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Generalmente cursa con sintomatología leve. De hecho, justo por ese motivo se cree que su incidencia podría ser mucho más alta de lo que se piensa. Simplemente, pasa desapercibido. Sin embargo, podría haber una forma más grave, que es la que se está confundiendo con el Nipah. Por eso, se le debe prestar especial atención.
Parecidos y diferencias entre el Nipah y el PRV
Tanto el Nipah como el PRV son virus transmitidos por murciélagos. Por eso, es común que tanto uno como otro se contraigan por el consumo de alimentos contaminados, como la savia de palmera datilera. Es un líquido dulzón muy apreciado en el sudeste asiático, pero su consumo debería controlarse, ya que, al proceder de una planta que puede tener saliva de murciélago y consumirse totalmente crudo, puede provocar el contagio de varias enfermedades. La más conocida es el Nipah, pero sí, también se puede contraer el PRV.
La clasificación de ambos virus no tiene nada que ver. El Nipah pertenece al género Henipavirus, que forma parte de la familia Paramyxoviridae. Por su parte, el PRV se clasifica dentro del género Orthoreovirus de la familia Reoviridae. Los síntomas son parecidos, similares a los de una gripe, aunque también pueden afectar al sistema digestivo y el cerebro.
Más allá de eso, una de las principales diferencias entre ambos virus es que el Nipah tiene una mortalidad muy elevada, que puede oscilar entre el 40 % y el 75 %, mientras que el PRV se suele relacionar con afecciones más leves.

¿Qué es lo que se acaba de descubrir?
Entre diciembre de 2022 y marzo de 2023 se recogieron en Bangladesh muestras de 5 pacientes que, por sus síntomas, parecían tener el virus Nipah. Sin embargo, cuando se analizaron mediante PCR las células recogidas por hisopado de la garganta, no se encontró ni rastro de este virus.
Las muestras se guardaron hasta que, más tarde, unos científicos decidieron someterlas a algo conocido como secuenciación por captura viral. Es un método patentado por la Universidad de Columbia que permite usar técnicas de secuenciación de última generación para detectar el material genético de cualquier virus conocido. Esto permitió comprobar que, en realidad, aquellas personas no tenían Nipah, sino PRV.
¿Qué implica este descubrimiento?
En los últimos años, y aún más en los últimos meses, se han reforzado mucho los cribados y campañas para el diagnóstico del virus Nipah en países como la India o Bangladesh. Hasta ahora no se había contemplado que hubiese otro virus que se pudiese estar confundiendo. Sin embargo, los resultados de este estudio demuestran que sí. El PRV podría causar en algunos casos una sintomatología muy parecida. Por eso, debe tenerse en cuenta y, sobre todo, comprobar si podría dar lugar a brotes como los del virus Nipah. No solo es necesario conocer al Nipah, también es importante tener disponible la máxima información posible sobre todos los virus que se le parecen. Mejorar y afinar los diagnósticos también es importante para salvar vidas.

