Los rumores sobre una red social de OpenAI han vuelto a surgir, aunque en esta ocasión no son alentadores. Un reporte de Forbes afirma que los creadores de ChatGPT están considerando usar la verificación biométrica para evitar la proliferación de bots. En pocas palabras, para poder usarla, deberás firmarte con tus datos de Face ID o por medio de reconocimiento de iris.
Aunque algunos podrían considerar Sora 2 como una red social, la realidad es distinta. Sí, la app para iPhone tiene componentes como el feed o la función de remezcla que nos recuerdan a TikTok, pero muy lejos del nivel que maneja la app de ByteDance. Lejos de crear un clon de Instagram, OpenAI quiere desarrollar una plataforma basada en ChatGPT en donde las personas puedan compartir contenido generado con IA.
Los primeros rumores surgidos en abril apuntaban a una red social inspirada en X, con un feed que incluya imágenes, videos o texto. Los usuarios podrían invocar a ChatGPT de un modo similar a como hacen con Grok en X, quien se integraría en las conversaciones para resolver dudas o hacerlas más amenas.
Aunque la plataforma tendría como eje a la IA, Sam Altman y compañía quieren que los usuarios sean humanos. Esto se lograría con la implementación de un sistema de verificación biométrica al momento de crear una cuenta. Según Forbes, OpenAI estaría considerando usar Face ID o World Orb, un dispositivo en forma de esfera metálica que escanea el iris para garantizar que cada cuenta corresponde a una persona real.

OpenAI te pedirá tus datos biométricos para usar su red social
La idea ya prendió focos rojos entre los defensores de la privacidad, quienes señalan que el escaneo de iris es un dato biométrico inmutable. Si OpenAI sufriera un hackeo o filtrara estos datos por error, el daño a los usuarios sería inmensurable. A diferencia de las contraseñas, el iris o la huella dactilar son datos únicos que no se pueden cambiar, por lo que en las manos equivocadas, representan un riesgo a la privacidad y seguridad de las personas.
El reporte no menciona los mecanismos para implementar la validación biométrica por iris o el tipo de protección que se ofrecería. Recordemos que, por más cifrado y barreras de seguridad que implementen, empresas como OpenAI no son infalibles a los ataques. El simple hecho de tener estos datos bajo su poder motivaría a los grupos de hackers a vulnerar sus sistemas.
Otro detalle a considerar es que OpenAI es una empresa estadounidense que obedece a las políticas de ese país. Si bien un despliegue en Europa requeriría adherirse a las leyes de protección de datos de la UE (como el GDPR), esto no sería suficiente para blindar la información. Algunos gobiernos podrían aprovechar que el escaneo de iris es único para establecer sistemas de vigilancia o control social.
Aunque la justificación para la verificación biométrica sería frenar la aparición de bots, la idea de una red social usada solo por humanos va más lejos: OpenAI necesita datos para entrenar sus modelos de IA y qué mejor que provengan de personas reales y no de otra IA, como ocurre en X.
La red social de OpenAI es uno de tantos proyectos de la compañía. El reporte indica que el equipo que está a cargo de desarrollarla no supera las 10 personas, lo que sugiere que estaría en una fase de exploración.

