Parece que a Apple no le va a salir bien la jugada de la WWDC 2024. Durante esta convención para desarrolladores se centró en una cosa: alabar su nube privada y demonizar todo uso contrario. En otras palabras, vender como una acción poco segura que los datos no fuesen del iPhone directamente a sus propios servidores ultraseguros. Esta torre perfectamente diseñada se empezó a tambalear hace unos días, cuando Apple anunció que serán los modelos de lenguaje de Google los que darán vida a la nueva y más inteligente Siri.
Apple no ha conseguido dar ese paso en IA, y por si fuese poca la vergüenza, ahora va a tener que pasar por un aro aún más comprometedor. Según Mark Gurman, la californiana está contra las cuerdas cuando se habla de servidores y gestión de la nueva Siri. Al parecer, Apple no tendría capacidad suficiente para gestionar los grandes modelos de lenguaje de Google, por lo que ambas compañías estarían planteándose utilizar la nube de la gran G para ejecutar Siri.
¿Qué significa esto? Adiós a la gran promesa de Apple con la privacidad. Todo ese edificio que ha estado construyendo durante años ahora no vale. La compañía de la manzana ha trabajado para que los procesos delicados se ejecuten localmente y no salgan de tu iPhone y se ha comido la cabeza para que su IA no salga de sus propios servidores, todo para ser fiel a una filosofía de privacidad que lleva años instaurada y que ahora se desmorona.

La nueva Siri necesita más chicha, y Apple no se la puede dar
Para el que anda perdido, Apple y Google anunciaron hace poco que la resurrección de Siri como un asistente, ahora sí, inteligente, estaría basada en los modelos de lenguaje de la gran G. Es decir, en Gemini. Apple no habría dado con la tecla para hacer de su IA una gran competidora, por lo que ha decidido pasarle el testigo a Google y tener un producto decente y de terceros antes que uno mediocre y propio.
El problema de Apple no termina ahí. La compañía no solo no ha conseguido hacer una buena IA, sino que los servidores privados de los que tanto ha alardeado ahora se han quedado cortos. Todo apunta a que los modelos de Gemini no pueden ejecutarse en la nube de Apple, por lo que solo queda una opción: que sea la nube de Google la encargada de gestionar Siri.
Todo eso que Apple nos había vendido como malo, ahora parece ser una condición inexorable para tener una nueva y mejorada Siri. Si esto acaba siendo así, tus datos viajarán de tu iPhone a los servidores de Google para que un LLM, también de Google, procese la información y te devuelva una respuesta.
No es el fin del mundo, pero Apple lo ha vendido durante años como tal. Que Google sea quien ejecuta Siri en sus servidores no es algo malo per se, aunque Apple ha dejado ver lo contrario con todas esas campañas relacionadas con la privacidad y una gestión única de la información dentro de la compañía.
La nueva Siri llegará totalmente renovada con iOS 27 en septiembre, y todo apunta a que para que esto suceda y puedas tener una buena experiencia (por fin), Apple debe claudicar. Dos veces, de hecho: la primera pidiéndole a Google un LLM decente y la segunda teniendo que utilizar sus servidores para hacerlo realidad.

