El reboot de Agárralo como puedas (The Naked Gun) acaba de llegar por fin a los cines de España. La película recupera la mítica saga de comedia protagonizada por Leslie Nielsen treinta años después de su última entrega. En esta ocasión, Liam Neeson asume el protagonismo en una cinta que es a la vez una reinterpretación y una secuela. Pero, sobre todo, una heredera espiritual del tono gamberro, desmadrado y desternillante de las originales.
La trama de la nueva Agárralo como puedas sigue al teniente Frank Drebin Jr. de la Brigada Policial. Agente tan torpe como experimentado, es el hijo del legendario Frank Drebin Sr. En esta ocasión, intentará resolver un asesinato vinculado a un magnate tecnológico que esconde mucho más de lo que aparenta en un primer momento. Así, con la ayuda de la hermana de la víctima, Frank se verá envuelto en una serie de situaciones absurdas y peligrosas que podrían suponer el fin de la humanidad.

Agárralo como puedas
Liam Neeson se lanza de lleno a su lado más sinvergüenza y ridículo en una de las mejores comedias absurdas de los últimos tiempos. Desenfadada, salvaje y excéntrica, el reboot de Agárralo como puedas capta a la perfección el espíritu de la original y regala un buen puñado de risas y momentos hilarantes con la única misión de hacernos pasar un buen rato.
El mejor homenaje posible
Agárralo como puedas, la original, se considera todavía hoy como una de las mejores películas de humor absurdo de la historia. Por eso, la idea de llevar a cabo un reboot era una empresa arriesgadísima. Por fortuna, el director Akiva Schaffer sabía lo que se hacía. “Nunca podremos superar lo que hicieron los hermanos Zucker, pero lo que sí podemos hacer es algo levemente diferente y que homenajee su espíritu”, decía el cineasta. Y eso es lo que ha hecho exactamente. La nueva The Naked Gun es la mejor heredera posible de una película que no se puede igualar ni volver a hacer, que no admite refritos.
A modo de secuela pero con identidad propia, esta Agárralo como puedas abraza sin tapujos la comedia más absurda y surrealista ya desde su primer momento. Escena tras escena, todo se convierte en un gran gag. Una sucesión de momentos ridículos de humor físico y verbal que hará soltar mil carcajadas a los espectadores. En The Naked Gun lo mismo aparece Liam Neeson vestido de niña pequeña dando una paliza a unos atracadores, que se hacen chistes políticos muy afilados, aparece un muñeco de nieve viviente o incluso se replica el humor sexual exagerado de la original (inolvidable aquella escena de los preservativos gigantes) esta vez empleando como recurso la limpieza de la cocina a través de unas gafas de visión térmica.

La colección de chistes es infinita. De hecho, la historia ni siquiera es particularmente relevante (nunca lo fue en la saga). Lo importante aquí es descubrir todas las ocurrencias patéticas y descacharrantes de los guionistas y del director. Ese es el espíritu de Agárralo como puedas y eso es lo que han logrado con el reboot. No una réplica de la película original sino de su alma canalla. Así es como deben abordarse los “refritos” que tan de moda están en Hollywood. Desde la originalidad, no desde la copia.
Liam Neeson en estado de gracia
Por supuesto, Agárralo como puedas no funcionaría sin un Liam Neeson absolutamente estelar. Leyenda del cine, domina todo tipo de registros, desde sus múltiples películas de acción y venganza hasta el drama más doloroso de La Lista de Schindler. Ahora, vuelve a pasarse al lado cómico para cargar sobre sus hombros una tarea tan imposible como hacer olvidar a Leslie Nilsen. Quizá solo alguien de su talla y su talento fuese capaz de hacerlo. Por eso The Naked Gun no se estrella.

La entrega del actor es total, haciendo que la película crezca incluso en sus momentos más predecibles. Verle haciendo el payaso en la pantalla de esta forma tan descarada es uno de los mayores regalos que nos podía haber dado a los espectadores. Además, su química con una sorprendente Pamela Anderson (con quien ha empezado a salir después de años cerrado al amor, como su personaje) es evidente. De alguna forma, entre ellos y Akiva Schaffer han sabido tocar las teclas perfectas para que Agárralo como puedas no se quede corta ni se pase de largo.
La comedia del año
Sin duda, el mayor valor de Agárralo como puedas es llegar en el momento en que lo hace. Son tiempos de crispación, donde todo el mundo parece enfadado y triste. Donde cualquier chiste debe medirse al milímetro para no ofender. Donde la realidad nos hunde sin descanso. Y, de pronto, The Naked Gun aparece para regalarnos un oasis de risas donde no importa lo que pase fuera del cine, donde se deja de lado todo pensamiento negativo del mundo y donde lo políticamente correcto no tiene cabida.

Si necesita ser salvaje, la película se vuelve salvaje. Si quiere volverse alocada y caótica, se llena de explosiones, tiroteos y guantazos. No hay nada que frene a Agárralo como puedas de hacernos pasar un buen rato sin mayores pretensiones. Porque lo último que quiere la cinta es volverse sesuda o trascendental. El único objetivo es arrancarnos unas buenas carcajadas y hacer que salgamos del cine con una sonrisa en la cara. Y eso, sin duda, lo consigue, convirtiéndose en la comedia del año.