Suele decirse que la música amansa a las fieras. Pero hoy no vamos a hablar de esto, sino de cómo mejora la salud digestiva de los ratones. Eso sí, no lo hace cualquier música. Varios estudios, la mayoría realizados en China, demuestran que escuchar música de Mozart enriquece la microbiota intestinal de los roedores en bacterias beneficiosas, que les ayudan a combatir a aquellas que puedan causarles infecciones peligrosas.
Por otro lado, se ha visto que en las depuradoras en las que se usan bacterias para descomponer las sustancias de desecho se consigue una mayor eficiencia cuando se les pone música de fondo. De nuevo, música de Mozart. Parece que a las bacterias les gusta la música del compositor austriaco y eso, a la larga, puede ser beneficioso para nosotros.
¿Pero qué tenía Mozart de especial? Según explica en un artículo para Psychology Today el periodista científico Scott C. Anderson, todo comenzó en la década de 1990 con una serie de estudios que señalaban que escuchar música de Mozart mejoraba el cociente intelectual de los bebés. Sin duda, fue una afirmación bastante exagerada, que se ha desmentido con nuevos estudios con el paso de los años. No obstante, ya se había abierto la veda a un sinfín de nuevas investigaciones sobre los efectos de la música en los que se eligieron las melodías de este compositor sobre las de otros autores; porque, ¿por qué no? Lo que está claro es que la música armoniosa de Mozart y otros compositores causa un efecto beneficioso sobre las bacterias que puede ser muy bueno para los humanos. Porque no, no somos ratones, pero nos podemos beneficiar directa o indirectamente de muchas formas.
¿Cómo afecta a los ratones escuchar música de Mozart?
Se ha observado que los ratones que escuchan música de Mozart experimentan un enriquecimiento en su intestino de bacterias del género Lactobacillus. Estas tienen muchos efectos beneficiosos sobre la salud digestiva. En su caso, se ha visto que resulta esencial para combatir y prevenir las infecciones por Salmonella.

Esto es muy bueno para los ratones, ¿pero qué beneficios puede traernos a los humanos? En primer lugar, no se sabe si los beneficios podrían extrapolarse hasta nosotros. ¿Sería bueno para nuestra salud digestiva escuchar música de Mozart? De momento no se ha demostrado nada parecido. Sin embargo, sí que se cree que podría ser beneficioso en animales de granja, para que crezcan sanos sin necesidad de antibióticos.
¿Y qué pasa con la microbiota de los humanos?
Se han encontrado numerosas evidencias de que el enriquecimiento en ciertas bacterias en la microbiota bucal de las personas mayores favorece el desarrollo de trastornos neurodegenerativos como el alzhéimer o el párkinson. Por ejemplo, se ha observado que un aumento en los niveles de la bacteria Porphyromonas gingivalis, asociada normalmente a las enfermedades de las encías, parece estar relacionado con el desarrollo de alzhéimer. Esto se debe a que sus toxinas causan inflamación cerebral y, a la larga, aumentan el riesgo de dicha enfermedad. Pero no es la única bacteria con este efecto tan perjudicial. Otras, como Veillonella parvula, también son abundantes en la boca de pacientes con alzhéimer.
Por eso resulta tan interesante un pequeño estudio en el que se demostró que los pacientes que escuchaban regularmente música clásica de compositores como Mozart experimentaban una disminución en los niveles de bacterias de los géneros Porphyromonas y Veillonella.
También las depuradoras
Existe una planta de aguas residuales en Berlín que reproduce continuamente La Flauta Mágica, de Mozart, para estimular a las bacterias que se encargan de descomponer las sustancias de desecho. Se ha comprobado que, efectivamente, al escuchar la música de Mozart, si se puede decir que las bacterias escuchan, descomponen dichas sustancias con una mayor eficiencia. Se cree que se debe a que las vibraciones de la música penetran en el agua y llegan hasta las bacterias, creando una resonancia que resulta estimulante. Esto, como es lógico, también es muy beneficioso para los seres humanos.

En definitiva, puede que lo de que Mozart nos hace más listos fuese una exageración, pero parece que escuchar su música es bastante beneficioso. Probablemente la suya no sea la única música que nos beneficie de esa forma, pero es una magnífica forma de empezar.