Con cuatro episodios, Alien: Planeta Tierra ha demostrado las posibilidades de explorar el universo imaginado por Ridley Scott en 1979. En especial, al indagar en la naturaleza de la vida extraterrestre de una manera única. Eso, gracias a que más allá del clásico xenomorfo, la producción muestra que el extenso mundo de la saga está listo para recibir a toda una serie de criaturas aterradoras. Cada una de ellas, encarnaciones y versiones de los terrores que se esconden en el espacio profundo.
Pero más allá de sus siniestros alienígenas, la producción del showrunner Noah Hawley explora de manera poco convencional sobre la premisa esencial de la franquicia. A saber: la vida más allá del ser humano. Por lo que el argumento indaga en los sintéticos, pero también, en los transhumanos, criaturas híbridas que combinan lo mejor del hombre y la máquina. Paso a paso, la trama abarca los temas tradicionales de la saga de manera nueva. Por lo que se extiende a los lugares oscuros de la bioética, la explotación corporativa y hasta la violencia de la ciencia utilizada como arma. Algo que convierte a la historia en una mezcla fascinante de ciencia ficción y horror filosófico.

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No obstante, no son los únicos aspectos novedosos de Alien: Planeta Tierra. Para demostrarlo, te dejamos nueve curiosidades de la serie que debes conocer. De su nueva visión acerca de los xenomorfos hasta su perspectiva pesimista, retorcida y brillante sobre el futuro. Eso, sin olvidar aspectos técnicos de interés para fanáticos. Una guía por una dimensión extensa de la más reciente producción en el catálogo de Disney+.
Hay vida más allá del clásico xenomorfo

Con cuatro capítulos estrenados, Alien: Planeta Tierra ya rompió una de las reglas tácitas del universo original. Y lo hizo desde el primer episodio. Eso, al dejar claro que explorará la vida alienígena más allá de la criatura icónica diseñada por Giger, el tenebroso Space Jockey y los enigmáticos ingenieros. De hecho, la nave, que termina por estrellarse durante las escenas iniciales, lleva a bordo la mayor sorpresa de la trama: las nuevas especies que estudiar.
Las primeras en pantalla, fueron criaturas semejantes a las garrapatas, capaces de escarbar en el cuerpo de sus víctimas y alimentarse brutalmente de su sangre. No menos horrorosa es el llamado T. Ocellus, una suerte de pulpo con cualidades de arácnido y cuya parte superior muestra un ojo gigante. En la variedad de flora — aunque todavía no está del todo claro esto último — se encuentra la Orquídea, capaz de devorar con filamentos fibrosos. También, el episodio mostró una especie de moscas, análogas a las garrapatas, que se unen para vivir en una colmena. En cuanto a los xenomorfos, podrían considerarse una variante nueva, por sus capacidades y recién descubierta capacidad para comunicarse.
La guerra entre empresas

Aunque el tema de la explotación corporativa ha sido tradicional en la saga Alien, es la primera vez que se indaga en su origen. En especial, más allá de las diferentes apariciones de un villano en representación de Weyland-Yutani. Al contrario, Alien: Planeta Tierra se tomó algún tiempo en el cuarto episodio, para reflexionar acerca de la distopía corporativa y sus rasgos más maquiavélicos.
En una conversación entre Wendy (Sydney Chandler) y su hermano Hermit (Alex Lawther), este último se toma el tiempo de relatar lo que ha ocurrido en la historia hasta el momento en que viven. Por lo que detalla que, luego que las democracias del mundo fallaron para luego terminar abolidas, cinco empresas tomaron el lugar de los gobiernos. A saber: la mencionada Weyland-Yutani, Lynch, Dynamic, Threshold y Prodigy. Y, aunque cada una colabora entre sí en cierta medida, todas luchan — siempre en palabras de Hermit — por mantener el control y supremacía.
Los alcances de la investigación de ‘Prodigy’

Hasta ahora, la saga Alien había dedicado tiempo e interés, a Weyland-Yutani y sus diversas actividades — la mayoría peligrosas y violentas — en la franquicia. Pero con Prodigy, Alien: Planeta Tierra, logra dar un nuevo giro al mundo distópico que siempre se anunció de manera vaga a lo largo de todas las películas del universo. Mucho más, explorar en detalles que podrían dar contexto a los otros grandes protagonistas de la historia de la franquicia: los sintéticos.
De hecho, lo hace. Prodigy está investigando — y teniendo espectacular éxito — en una tecnología capaz de crear transhumanos. Eso, al combinar la consciencia transmigrada de niños al borde de la muerte con cuerpos de androides. Ahora bien, más interesante resulta el hecho que esta nueva generación de sintéticos parecen tener dos objetivos a largo plazo. Uno, explorar la posibilidad de la inmortalidad humana. Y la otra, comunicarse con vida alienígena. Un extremo que el cuarto capítulo indagó de manera directa.
Rompe el canon de ‘Alien’ pero con un propósito

El showrunner Noah Hawley tomó varias decisiones interesantes para brindar mayor profundidad e interés a la serie. La más complicada, ajustar la cronología oficial, tomando algunos desvíos para profundizar en su propia versión del nudo narrativo de la franquicia. Por lo que la precuela está ambientada en 2120, dos años antes de los eventos de la película original de Alien — El octavo pasajero, que transcurren en 2122. Algo que ayuda a comprender mejor las instrucciones de Ash (Ian Holm) a bordo del Nostromo.
El problema radica en que la producción también está ubicada después de los eventos de Prometeo, acaecidos en 2093. Y por supuesto, de Alien: Covenant, que transcurre en 2104. Por lo que su argumento, que narra el primer encuentro con un xenomorfo — y otros alienígenas — , contradice, cuando no invalida, lo narrado en ambas películas.
No obstante, en realidad, la serie hace más que oponerse a la línea de tiempo original. Deja claro que en el mapa de la guerra corporativa, lo más probable es que cada empresa, tenía a su disposición muestras de vida extraterrestre por diferentes vías. Un añadido de interés para comprender mejor el subtexto de la saga.
Su propio monstruo de pesadilla

Luego del cuarto episodio de la serie, el creador Noah Hawley conversó con The Hollywood Reporter acerca de los eventos más importantes de la trama. Pero en especial, profundizó en la aparición del aterrador T-Cellus, esta vez capaz de invadir el cuerpo de un cordero y controlarlo como si se tratara de una marioneta. De hecho, en la escena más espeluznante del capítulo, la criatura híbrida parece escuchar atentamente, con una inteligencia atroz en medio del laboratorio en que se encuentra.
Pero la criatura dotada de un ojo gigante, patas de arácnido y salvaje inteligencia, no es solo un experimento narrativo de la serie. En realidad, en palabras del showrunner, se trata de la manera en que Alien: Planeta Tierra plantea su propio monstruo aterrador. En específico, muy parecido al abrazacaras de la saga. Un clásico guiño para fanáticos.
La capacidad de Wendy para comunicarse con los alienígenas

Hasta ahora y dejando a un lado a los Ingenieros, las criaturas alienígenas en la saga Alien eran bestias en busca de matar y reproducirse. Algo que la serie cambió drásticamente. Y lo hace con un recurso sencillo: dotar a la sintética Wendy de la capacidad para escuchar — y comprender — a las criaturas.
La cualidad cambia por completo la idea que, hasta ahora, teníamos de los xenomorfos, al dotarlos de la habilidad de comunicarse y establecer relaciones en apariencia sociales. Una reformulación del canon que puede conducir a puntos aún más interesantes y terroríficos en adelante.
Un estudio más cercano a los xenomorfos

Una consecuencia de lo anterior, es, claro está, que Alien: Planeta Tierra haya dedicado más tiempo e interés que ninguna producción de la saga a sus criaturas. Por lo que hay una nueva visión acerca de los xenomorfos. Desde una descripción detallada de su capacidad física hasta indagar en su sistema reproductivo. Pasando, claro, por el hecho de que pueden comunicarse.
Algo que lleva a la pregunta, si la serie se atreverá, finalmente, a dar un vuelvo al origen de los xenomorfos. Por ahora y siempre, según el canon, David (Michael Fassbender), había sido el responsable indirecto de la mezcla híbrida entre el ADN de los Ingenieros y una criatura alienígena. Pero, si disponen de una lengua, lo más probable es que el argumento pueda dar luces sobre quizás ¿un planeta?, del que provenga una de las criaturas más icónicas del cine.
Un mundo terrorífico

Otro de los brillantes puntos de Alien: Planeta Tierra, es mostrar a plenitud a nuestro planeta en medio de la devastación corporativa. Con los continentes convertidos en meras secciones de territorio por explorar, la Tierra es poco menos que un territorio en disputa.
También, un lugar plagado de hambruna y otros males. Por lo que la serie podría explorar en la forma en que las investigaciones sobre la inmortalidad de Prodigy son en realidad algo más que médicas. También, es posible que puedan llevar a nuestro mundo a lugares terroríficos de discriminación y pobreza.
Un contendiente para David

Si en la saga cinematográfica el malvado David de Michael Fassbender era responsable de creación de los xenomorfos, Kirsh (Timothy Olyphant) parece ser su contraparte en la serie. Ya no para crear una nueva forma de vida — no, por ahora — sino para permitir que el misterio de sus capacidades y poderes, llegue a manos científicas.
O, por lo visto en la última escena del episodio cuatro, que explore en lo que podría pasar con liberar un xenomorfo en su forma más mortífera en el planeta Tierra. ¿Se atreverá la serie con una carnicería semejante? Solo queda esperar.